Crear un hábito diario con el Corán
Ya sabes de dónde vino el Corán, cómo empezar a leerlo y dos pasajes que los musulmanes recitan cada noche. El último paso es el que hace que todo esto dure: un pequeño hábito diario. No un gran plan que se derrumba después de una semana, sino algo sereno que puedas mantener toda la vida.
Poco y constante
El Profeta Muhammad, la paz sea con él, dijo:
En árabe: أَحَبُّ الأَعْمَالِ إِلَى اللَّهِ تَعَالَى أَدْوَمُهَا وَإِنْ قَلَّ
Cómo se pronuncia: Ahabbul-a'maali ilal-laahi ta'aalaa adwamuhaa wa in qall
Significado: Las obras más amadas por Allah son las más constantes, aunque sean pocas.
Aisha, que Allah esté complacido con ella, quien transmitió este hadiz, mantenía cualquier buena obra una vez que la empezaba. Diez minutos con el Corán cada día, mantenidos durante meses, te llevarán mucho más lejos que una sesión larga seguida de semanas sin nada.
Recita despacio
En un pasaje sobre la oración nocturna del Profeta, Allah le dijo que se levantara parte de la noche, la mitad, un poco menos o un poco más, y luego:
o un poco más, y recita el Corán claramente y meditando en su significado.
Corán 73:4 (traducción del significado de Isa García)
La recitación pausada (tartil) significa recitar con calma y sin prisa, pronunciando las letras con claridad y haciendo las pausas en su lugar. Para ti, esto significa calidad antes que velocidad. Cinco aleyas leídas despacio, con su significado, son una práctica hermosa.
Escuchar también cuenta
Escuchar el Corán también es una forma de aprender y una puerta a la misericordia de Allah. Él dice:
Cuando el Corán sea leído, escúchenlo con atención y guarden silencio para que se les tenga misericordia.
Corán 7:204 (traducción del significado de Isa García)
Escucha a un recitador claro y confiable mientras viajas, cocinas o descansas. Seguir el texto con la vista mientras escuchas entrena tu oído y tu lectura al mismo tiempo.
Únelo a una oración
La forma más fácil de recordar un hábito nuevo es unirlo a algo que ya haces. Ya rezas cinco veces al día. Elige una oración, por ejemplo el Fayr (la oración del alba) o el Isha (la oración de la noche), y dale al Corán diez minutos justo después.
Una rutina diaria de 10 minutos con el Corán
Marca cada paso a medida que lo haces.
Cuando memorices algo, como Ayat al-Kursi, sigue repasándolo. El Profeta dijo:
Comprométanse con la recitación de este Corán, pues, por Aquel en cuya mano está el alma de Muhammad, se escapa más fácilmente que el camello de su atadura
Sahih al-Bujari 5033 y Sahih Muslim 791 (registrado por ambos)
Si un día no lo haces, no te rindas y no seas duro contigo mismo. Simplemente vuelve al día siguiente y continúa desde donde te quedaste. Un hábito se construye volviendo, no por no fallar nunca.
¿Qué plan encaja con el hadiz «las obras más amadas por Allah son las más constantes, aunque sean pocas»?
Un pequeño hábito diario, unido a una oración y mantenido con suavidad, es el corazón de una relación con el Corán para toda la vida.
Has terminado este paso. Comprueba lo que aprendiste más abajo y luego continúa con el siguiente paso: la vida del Profeta Muhammad, la paz sea con él.
Fuentes
Sahih al-Bukhari 6464 and Sahih Muslim 783 (se abre en una pestaña nueva)
Quran 73:4 (Saheeh International translation) (se abre en una pestaña nueva)
Quran 7:204 (Saheeh International translation) (se abre en una pestaña nueva)
Quran 16:98 (Saheeh International translation) (se abre en una pestaña nueva)
Sahih al-Bukhari 5033 and Sahih Muslim 791 (agreed upon) (se abre en una pestaña nueva)
Sigue adelante
A continuación: Los primeros años del Profeta Muhammad
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